Los invertebrados acuáticos forman una
comunidad numerosa y heterogénea, muy sensible a los cambios que se producen en las condiciones ambientales. Así pues,
reflejan fielmente los avatares de un río, desde su nacimiento hasta la
desembocadura, y también los impactos causados por las actividades humanas.
Un estudio basado en estos invertebrados acuáticos describe con fidelidad el estado de conservación de los distintos tramos del río Henares a su paso por las provincias de Guadalajara y Madrid.